Todas las generaciones que Miguel Ángel Solórzano recuerda incluyendo a sus tatarabuelos se han dedicado al café, por eso orgullosamente se dedica al oficio que aprendió de sus antepasados. Vive en su finca La Vega ubicada en el municipio de Anzoátegui Huila en compañía de su esposa e hijos, a 1600 metros sobre el nivel del mar.

Compro esta finca en la vereda El Fierro desde hace 14 años y desde entonces se ha dedicado a su cuidado y exploración. En ella descubrió una planta de café muy diferente a las que normalmente conocía junto al rio Totare. Como le llamo la atención la cuido hasta que le cogió los primeros frutos y vio que eran más grandes y mejores que los otros, por lo cual los uso como semillas para sembrar nuevas plantas hasta lograr tener 8000 árboles de esta variedad a la cual llamo Totare por el rio. Ha obsequiado muchas de estas semillas a sus vecinos y ya son muchos los que tienen sus fincas cultivadas con la variedad Totare.

Su finca cuenta con otras especies de árboles como aguacates, naranjos, mandarinas y guamos.

Su café en pruebas de laboratorio ha presentado el siguiente perfil de taza:

Fragancia con notas finas a guayaba dulce, esquicito sabor a melao y fruta. Taza bien balanceada, su cuerpo complementa acidez delicada y residual acaramelado.