La finca la Rivera tiene 7 hectáreas de tierra; para el sombrío cultiva plátano, aguacate, banano y guamos, además tiene 3 cuadras de bosque nativo.

Don Carlos Julio Calvo adquirió esta propiedad hace más de 10 años. Allí vive con su esposa y tres hijos.  Dependen económicamente en forma directa del producido de la tierra, a pesar de su corta edad (45 años), por falta de oportunidades no aprendió a leer.

El acceso a la finca es muy difícil, a 2 horas de trayecto en jeep desde la población de Pijao.

La casa está apenas  empezada a construir y viven en las dos habitaciones que hasta ahora han sido terminadas por ellos mismos.

Don Carlos Julio Calvo cree que si hace el trabajo tratando especialmente sus cafetales de variedades caturra y Castillo ubicados a 1750 metros sobre el nivel del mar, va a tener un futuro exitoso. Como muestra de eso hoy nos entrega un café con una taza balanceada, acompañada de exóticas fragancias, cuerpo media y viva acidez con un delicioso y frutoso sabor residual.

La finca tiene dos nacimientos de agua cristalina abundante.

La escuela para sus hijos queda a 1 hora a pie.

No tienen puesto de salud ni hospital cercano, sólo está en Pijao a 2 horas.